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Leishmaniosis. Mejor prevenir

leishmaniosis

Todos hemos oído hablar de esta grave enfermedad causada por un parásito llamado Leishmania, el cual se transmite por medio de la picadura de un mosquito del género Phlebotomus.

Os extrañará que en esta época del año escriba sobre la leishmaniosis, ya que normalmente se contrae cuando comienza el calor, en mayo, y finaliza en septiembre u octubre. En las zonas más cálidas de España encontramos mosquitos prácticamente todo el año y por consecuencia el peligro existe todo el año.

La prevención

Hoy quiero contar la importancia de las pruebas de detección de la enfermedad. Su diagnóstico precoz puede salvar la vida de tu perro, como recomiendan muchos profesionales. Éste se realiza mediante pruebas serológicas, análisis de sangre, biopsia de piel, o citología de la médula ósea.

Los meses de diciembre y enero son los ideales para realizarlas. Ha pasado la época de calor y es cuando el resultado es fiable. Con estos chequeos se está a tiempo para un tratamiento de control de los signos clínicos y el riesgo de muerte es mucho menor. Los perros detectados en esta fase son los que presentan mejores perspectivas, ya que se los empieza a tratar cuando aún el parásito no ha lesionado ningún tejido en forma severa. Su efectividad está condicionada a la fase en la que se encuentre la enfermedad, ya que la aparición de alteraciones orgánicas como la insuficiencia renal conlleva un pronóstico menos favorable (de ahí importancia del diagnóstico precoz).

Además del chequeo periódico, es importante realizar acciones preventivas sobre el terreno: uso de collares antiparasitarios y repelentes de insectos, sobre todo en zonas de alto riesgo (zonas cálidas) o en periodos igualmente de altas temperaturas y humedad.

Algunos perros que padecen la enfermedad pueden ser asintómaticos durante períodos de tiempo variables según su sistema inmunitario, pudiendo variar semanas o incluso meses. Si tu perro ya ha desarrollado los síntomas hay tratamiento farmacológico que ayuda a sobrellevar la enfermedad (dependiendo del grado de Leishmania).

¿Y la vacuna?

En los últimos años se comercializa una vacuna para prevenir la leishmaniosis. Sólo puede aplicarse en perros que han dado negativo en las pruebas serológicas previas. Esta vacuna estimula el sistema inmunológico para hacer al perro más resistente a las enfermedades, pero no sirve para curar la enfermedad. De hecho no se cura, sólo puede tratarse y controlarse.

Personalmente yo no vacuno a mi perra contra la leishmaniosis. Los efectos secundarios pueden ser muy fuertes en el organismo del animal y la efectividad aún no está del todo comprobada. Al menos aquí, en la Península Ibérica. Para mí es más efectivo y menos aversivo el control anual de prevención, que como he comentado, de detectar la enfermedad, el perro tendría la posibilidad de llevar una vida normal sin desarrollar los síntomas (pese a estar contagiado) gracias a la medicación, cuyos efectos secundarios no son tan fuertes como los de las vacunas.

Es sólo mi opinión personal. Con esto no digo que no haya que poner la vacuna a los perros. Solo que yo prefiero no vacunarlo para evitar darle medicación muy fuerte, ya que el perro no ha enfermado. Incluso con la vacuna se puede contraer la enfermedad.

Los síntomas

Los principales sistemas de órganos afectados son la piel, los riñones, el bazo, el hígado, los ojos y las articulaciones. También puede aparecer una marcada tendencia a la hemorragia.

Síntomas que pueden indicar que tu perro ha contraído la enfermedad son:

  • Pérdida de peso severa
  • Diarrea
  • Vómitos
  • Sangrado por la nariz
  • Apatía y desgana de ejercicio físico
  • Problemas de piel: descamación epidérmica, despigmentación, grietas en el hocico y las almohadillas, alopecia en determinadas partes, sobre todo alrededor de los ojos y en las orejas, heridas o úlceras en la piel que no terminan de curarse
  • Crecimiento anormal de las uñas
  • Indicios de insuficiencia renal: exceso de orina, sed excesiva y puede que vómitos
  • Dolor en las articulaciones y músculos
  • Fiebre

No esperes a que tu perro tenga alguno de estos síntomas y realiza un chequeo anual para tu tranquilidad y la salud de tu perro.

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Eva Ramos

Soy adiestradora certificada por la Federación Cinológica Española. En 2012 comencé con el proyecto de The Walking Dog y actualmente sigo profundizando en distintas áreas cinológicas.
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